El ámbar, aunque no es técnicamente una piedra, sino resina fosilizada, se le atribuyen diversas propiedades tanto físicas como energéticas. Se cree que puede ayudar a equilibrar la energía, limpiar la aura y aliviar el estrés, además de tener propiedades calmantes. También se considera una piedra protectora y se utiliza para aumentar la confianza en uno mismo y la creatividad.
- Energéticas:
Se dice que el ámbar puede absorber energía negativa y purificar el aura, lo que puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad. También se cree que equilibra la energía del chakra raíz, lo que puede aumentar la fortaleza vital y la resistencia.
- Spirituales:
El ámbar se asocia con la conexión con el mundo espiritual y la intuición. Se cree que puede ayudar a liberar emociones reprimidas y a traer la calma y la serenidad a la mente.
- Curativas:
Se le atribuyen propiedades antiinflamatorias y analgésicas, por lo que se usa para aliviar dolores y molestias, especialmente en niños durante la dentición. También se dice que ayuda a mejorar la circulación sanguínea y a fortalecer el sistema inmunológico.
- Físicas:
El ámbar es una piedra ligera y fácil de trabajar. Su color cálido y dorado es apreciado en joyería, donde se utiliza para fabricar collares, pulseras y otros adornos.
- Estéticas:
El ámbar es apreciado por su belleza y elegancia, y se utiliza en joyería para crear piezas únicas y atractivas. Su color dorado y transparente, así como la posibilidad de encontrar insectos u otros elementos fósiles dentro, hacen que sea una piedra muy llamativa.






